Aplicaciones del aceite de oliva con ajo

El aceite de oliva y el ajo son dos alimentos básicos de nuestra dieta mediterránea que juntos son una auténtica maravilla para nuestro organismo y nuestro bienestar.

El propio Hipócrates, considerado padre de la medicina moderna, solía tratar enfermedades con el consumo de aceite de oliva y ajo, ya que las propiedades de ambos alimentos se complementan perfectamente, consiguiendo nutrir nuestro organismo de grandes beneficios.

Propiedades del aceite de oliva y del ajo

La mayoría de efectos que el ajo ofrece a nuestro organismo y nuestra salud se deben a la alicina, un compuesto de azufre que se forma solo cuando se deshace el ajo: cuando se pica, se mastica o se machaca. Esta, además, es la responsable de su característico olor.

El consumo de ajo tiene múltiples efectos: antiséptico, bactericida, antiviral, antiinflamatorio, antiparasitario y antifúngico. Por si fuera poco, además de todas estas propiedades, algunas de las cuales comparte con el aceite de oliva virgen extra, el ajo juega un papel importante en la prevención de enfermedades cardiovasculares, llegando a reducir los niveles de colesterol en sangre.

A ello, hay que añadirle los beneficios del aceite de oliva virgen extra. Según han demostrado múltiples estudios alrededor de todo el mundo, el aceite de oliva virgen extra es rico en ácidos grasos monoinsaturados, concretamente ácido oleico, y este es capaz de elevar los niveles de colesterol HDL (colesterol bueno) y reducir los niveles de colesterol LDL o colesterol malo. De esta forma, se controla la hipertensión arterial y se reduce la aparición de trombos.

El aceite de oliva virgen extra es el mejor aliado para la protección cardiovascular, pero, además, se han encontrado propiedades anticancerígenas y anti degenerativas, siendo específico su consumo para ayudar a evitar el desarrollo de algunos tipos de cáncer y otras enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.  

¿Cómo preparar aceite de oliva y ajo?

Preparar aceite de oliva con ajo es muy sencillo. Pela un par de dientes de ajo y córtalos en trozos muy pequeños o en trozos grandes, todo a tu gusto. Cuando lo tengas, añádelos a una botella de aceite de oliva virgen extra. Para intensificar los olores y el sabor del aceite de oliva con ajo, deja la botella bien cerrada en una despensa, alejada de focos del calor y la luz.

Intenta que el aceite con el que vayas a mezclar los ajos sea virgen extra. De esta forma, los ajos se impregnarán de todas las propiedades positivas del aceite y se multiplicarán los beneficios en nuestro organismo. Una vez tengas la mezcla hecha y la hayas dejado reposar, solo te queda disfrutar de esta mezcla llena de sabor para beneficiarte de sus propiedades.

Si, por otro lado, no quieres esperar tanto tiempo, ¡puedes combinarlos de otras formas! Lo importante es consumir el aceite de oliva y el ajo juntos. Por ejemplo, con un sofrito de ajo con aceite de oliva virgen extra, una práctica culinaria indispensable en nuestra vida mediterránea.

Además, puedes añadirlo a tostadas, con un poco de tomate, a platos de pasta incluso o para acompañar pescados y carnes. También puedes consultar estos 10 aliños rápidos para ensaladas y estas recetas de aceite de oliva aromatizado. Sin duda, estas recetas tradicionales adquieren un toque especial con esta combinación ganadora de sabor y salud.

Recuerda que puedes jugar con el aceite de oliva, siempre y cuando sea virgen extra. En nuestra tienda online tenemos tres tipos de AOVE: aceite de oliva virgen extra tradicional variedad picual y aceite de oliva virgen extra premium, variedad picual y variedad arbequina.

Las diferencias entre las variedades picual y arbequina radican, básicamente, en sus propiedades organolépticas: el picual destaca por su sabor fuerte, picante y amargo; y la variedad arbequina, por tener un sabor mucho más suave.

Beneficios del aceite de oliva con ajo

Estos son los beneficios que conseguimos proporcionar a nuestro cuerpo con aceite de oliva y ajo:

  • Mejora la digestión. Evita la hinchazón del estómago, así como la acidez y el reflujo.
  • Alivia los dolores causados por la artritis. De sobra son conocidas las propiedades antiinflamatorias del ajo. Estas, unidas a las del aceite de oliva virgen extra, convierten a estos dos en el mejor antiinflamatorio natural.
  • Mejora nuestro sistema inmunológico. Esta mezcla es la mejor forma de prevenir gripes, constipados y catarros. Es muy efectiva para aquellos casos con secreción nasal, dolor de cabeza y garganta.
  • Incrementa tu energía. Sirve como aporte extra de energía. El aceite de oliva y el ajo son una rica fuente de nutrientes y vitaminas.
  • Controla el colesterol. Reduce los niveles de colesterol LDL o colesterol malo y aumenta los niveles de colesterol HDL o colesterol bueno, regulando el colesterol; el cual resulta imprescindible para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

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