Receta: Cómo hacer tomates secos en aceite de oliva

Receta: Cómo hacer tomates secos en aceite de oliva

Una manera diferente y deliciosa de comer tomates es comer tomates secos en aceite de oliva virgen extra. Esta receta dará un toque diferente a tus platos, aunque su elaboración sea lenta.

En Castilloliva, te enseñamos cómo hacer tomates secos con aceite de oliva virgen extra. ¡Te aseguramos que la espera valdrá la pena!

Ingredientes

Para hacer tomates secos en aceite de oliva, necesitamos:

- 80 gramos de tomates o tomates secos

Aceite de oliva virgen extra Castilloliva

- Unos 8 dientes de ajo

- 1 cucharada de pimienta negra en grano

- 1 cucharada de orégano

- 1 cucharada de albahaca

Aunque nosotros utilicemos estas hierbas, puedes hacer tomates secos con las hierbas que más te gusten: con romero, tomillo, menta, laurel… Incluso, puedes añadirle guindillas para darles un sabor más picante.

Elaboración

Si optamos por secar los tomates en casa, tenemos dos opciones:

- Lavamos y secamos los tomates. Los cortamos por la mitad a lo largo y los espolvoreamos con sal fina. Colocamos estos tomates al sol con las semillas hacia arriba en una bandeja y los protegemos con una mosquitera de tela o de metal. Retiramos en la noche y volvemos a colocar los tomates al sol a la mañana siguiente. Repetimos este proceso hasta que los tomates estén secos.

- Otra opción es secar los tomates en el horno. Para ello, colocamos los tomates en una fuente de horno cortados por la mitad y con las semillas hacia arriba. Los llevamos al horno a 65ºC durante, mínimo, seis horas, dándoles la vuelta de vez en cuando. Lo mejor es utilizar la función de aire caliente. Cuando los tomates hayan perdido la humedad, estén duros y no pegajosos, los retiramos.


Una vez tengamos los tomates secos, hechos en casa o comprados en un supermercado, haremos nuestra receta:

  1. Ponemos un cazo al fuego con agua y cuando empiece a hervir, añadimos los tomates secos. Dejamos hervir durante unos 20-30 minutos. Pasado ese tiempo, escurrimos y dejamos reposar para que se sequen un poco. Es importante que estén bien secos antes de añadir el aceite, ya que podrían estropearse.
  2. Pelamos los ajos y los aplastamos con el canto del cuchillo. Los ajos machacados tienen más facilidad para que suelten todo su aroma.
  3. Rellenamos un tarro de cristal intercalando los ajos, los tomates, los granos de pimienta, el orégano y la albahaca. Lo vamos haciendo a capas para que quede todo repartido. Aunque nosotros nos esperamos a tenerlo todo en el tarro para echar el aceite de oliva, también puedes ir añadiéndolo poco a poco a capas.
  4. Cuando tengamos todos los tomates y las especias dentro, cubrimos todo con aceite de oliva virgen extra. Es importante que todos los tomates queden cubiertos por el aceite de oliva virgen extra.
  5. Cerramos bien el tarro y lo guardamos en la despensa. Una vez ahí, dejamos que macere unos tres días antes de abrirlo para conseguir que todos los sabores se mezclen e impregnen los tomates secos. Si crees que con ese tiempo no es suficiente y quieres potenciar el sabor y olor de esta receta, puedes dejarlos una semana perfectamente.
  6. Una vez abierto, guárdalos en la nevera.

Ideas para utilizar tomates secos

Una vez que ya tenemos elaborados los tomates secos en aceite de oliva virgen extra, ¿con qué podemos utilizarlos?

Utiliza los tomates secos en aceite de oliva en ensaladas, en tostas con queso para tus desayunos, en pasta, en arroces, para hacer pesto, como guarnición en cualquier plato de carne o pescado… Podrás utilizarlos en cualquier receta que te apetezca.

¡Te damos un consejo! Cuando acabes los tomates secos, utiliza ese aceite para aromatizar platos, ya que tiene mucho sabor y le da un toque muy especial.

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